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Pablo Menacho – Poeta panameño

1.

He querido tantear las puertas,
comenzar a describir los pasos
y andar desandando la nostalgia
para encontrarte
en mi silencio.

– Sólo en tu sombra
caminaban los espacios
de la piel – .

Y he deseado besar los sueños
una mañana
que aprendí a buscar tus ojos
con los versos que empezamos
a esbozar.

2.

Un día
fue otra era indefinida
que los papeles parecían llover
y definirte
ha sido la fotografía
que nos miraba.

Un día
es otro mundo
donde te he de hallar
si acaso encuentro la sonrisa.

3.

Y así
me guardaba tu nombre
para integrarlo al amor
y a nuestros niños.

Quería mencionar
que la ternura
por primera vez nos arrasaba.

Y es que el juego aquel que compartimos
nos está reclamando urgentemente.

4.

Este salón está vacío
sin tus ojos.

Cómo explicarle a todos
que has vivido en esta casa
y darle temas a tu sueño.

5.

Ven:
aquí muchos rostros te reflejan.

Ven,
que mañana seremos dos
dispuestos a vencer el tiempo
y a esperarnos.

 

Dulces claveles en la sangre

El corazón ardía
como una hoguera incontenible
donde se incinera la impotencia
después de tantos años
de navegar sobre las sombras
sin rendirnos nunca
a la salvaje fiera de la nieve.
La misma que plantó una bandera extraña
en nuestro ombligo
donde la rebelión se confundía
con el olor de una mañana
que se resiste a deforestar
la flor de las naranjas.

A la postre,
tuvimos veintidós claveles
cortados con el filo de una noche aciaga
en medio de un aquelarre
de demonios.
Veintidós luces encendidas
que sortearon las borrascas
y vislumbraron el mediodía de un diciembre,
aún lejano y gris, pero posible.

Pero también un faro
iluminando nuestro viaje
con muchas lunas de dolor
descolgadas del tránsito del siglo.

Así vimos el tiempo contraerse
y transformar lo que antes era perpetuo
en años que se contaban largamente
hasta la culminación final
del calendario.

Fue así como llegó
el indescriptible día de la lluvia,
una lágrima que se derramó por la mejilla
de la tierra.

Dedicado por Pablo al Día de los Mártires  –fue un movimiento popular ocurrido en Panamá el jueves 9 de enero de 1964, cuyo objetivo era reclamar la presencia de la bandera panameña en el territorio conocido como la Zona del Canal, una franja de tierra alrededor del Canal de Panamá, que fue cedido a Estados Unidos a perpetuidad mediante el Tratado Hay-Bunau Varilla. Este suceso fue el detonante para que se aboliera dicho tratado y entraran en vigor los Tratados Torrijos-Carter– .

Breve Residencia

1.

Esta calle en donde vivo,
me quedará pequeña
un día.

Mi habitación de gris
y de cemento,
refugio final de los amores,
no tiene espacios
para esta soledad.

2.

Me he ido triste una mañana.
Todo quedó vacío
en nuestra casa
de cristales de luz
que nos unía.

Me he ido triste __lo confieso__

Sólo tus ojos
se han quedado en mi mirada.

3.

Quizás te llame cuando pueda.
Ahora
todo es negro en nuestra duda.

Necesito la voz del aire
y continuar:

4.

He vagado en silencio
con tu nombre.

Mi hermana menor
también lloraba.

¿Cómo estará mi madre
en nuestra ausencia?

¿Cómo estaré de solo
sin tenerte?

5.

Hablaré de los relojes
mientras llueva.

No.
No me perdones la tristeza.

Le hablaré a los niños
de un mañana deferente.


pm-portobelo

Pablo Menacho

Nació en Chitré, Provincia de Herrera, República de Panamá, el 2 de octubre de 1960. Es Licenciado en Diseño Gráfico por la Universidad de Panamá. Es diseñador gráfico, editor y escritor.

Ha sido miembro del consejo de redacción de Letrabierta [Carta de Poesía] (1982), del colectivo de escritores La otra columna (1982-1995) y del consejo editorial de la revista Littera (1995) y la revista Alhucema (Granada, España). Fue diseñador gráfico y editor en la Universidad de Panamá (1983-2010), jefe del Departamento de Diseño Gráfico del Instituto Nacional de Cultura (1990-1992) y Gerente Editorial de la Dirección de Publicaciones e Impresos (Secretaría de Cultura de la Presidencia, El Salvador, 2010-2012); columnista colaborador en el diario La Prensa (1980-1982) y Editor Cultural del diario El Panamá América (1993-1998).

Ha obtenido diversos premios de poesía, entre ellos: Primer Premio del VIII Concurso Literario Intercolegial (Ministerio de Educación, 1978), Premio Único del II Concurso Literario convocado por la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Panamá, en 1979, Premio Único del Torneo de Poesía de Verano (INAC, 1980), Primera Mención Honorífica en el Premio Signos de Joven Literatura (1985), Segundo Premio en el Concurso de Poesía «Amelia Denis de Icaza» (INAC, 1986), Segundo Premio y Finalista en el Torneo de Poesía de Verano INAC-TEXACO en 1995 y 1996, respectivamente. Obtuvo Primera Mención Honorífica en el Premio Centroamericano de Literatura «Rogelio Sinán» 2001-2002 (poesía) y Mención de Honor en el LXI Concurso Nacional de Literatura «Ricardo Miró» 2003 (Sección Poesía).

Ha realizado dos videos documentales: El águila de Azuero (1995) y Los diablos espejos (2000).

Obra poética publicada:

Futuros ejércitos del mundo (1980)

Voces en la lluvia (1983)

La sola mar (1989)

Serenas estaciones y otros poemas (México, 2001)

Canción sin nombre y otros poemas (2001)

Re/incidencias (2001), Carta a Edmond Bertrand (2004)

Rito de mares y sombras (2008).

Fuente y más datos: Página web de Pablo


 

Los nuevos sembradíos

Dame todos los latidos
y este rostro único y ajeno,
maquillado de palabras y silabeantes acantilados
que conquistan los cabellos de la luz.
La piel que es un paisaje prolongado
que reposa sobre el aire
y las fuentes,
dispersas por la tierra lejana y azul,
donde beberé despacio el néctar de tu cáliz
regocijado en los placeres.

***
Eres todavía un estallido inconjurable
en los adentros
y te nombro con el nombre
de una afilada orquídea,
un aciago temblor de los marasmos.
Y así, cercado de estaciones,
labro el silencio de un mundo agreste
con nuevos conjurados.

***
Porque vendrán otras jornadas,
que reunirán la descendencia:
los seres que poblarán la tierra que dejamos,
los arrebatados soles que tiznan nuestra piel
y los inviernos.
Pero también, un cántaro de agua
y una hoguera, dulce y febril,
como el ardor de la poesía.

***
Y así,
sílabas cimbreantes,
recogidas en medio de la bruma,
desgranarán tu nombre
y luminoso para siempre
tu cuerpo se encenderá en la nocturnidad.
Mañana,
cuando el sol toque la medianía de la tarde,
abonaremos, dulcemente,
los nuevos sembradíos. Sigue leyendo

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Pueblo Emberá – Historia / Cosmogonía

Chocó fue el nombre que los conquistadores dieron a los nativos del litoral Pacífico. Entre ellos estaban los que se autodenominaban Emberá (“Gente”) ocupando las cuencas medias y altas de los ríos Atrato y San Juan y los afluentes orientales del río Baudó.

El pueblo Emberá estaba integrado por cuatro grupos principales, de los cuales se han desprendido los actuales grupos dialectales:
• Tatamá. En el alto San Juan y sus afluentes Sima y Tatamá.
• Citará. Alto Capá y Atrato.
• Cimbará. Medio San Juan.
• Grupo habitante de los afluentes orientales del río Atrato.

Los grupos compartían la lengua, la cosmovisión jaibaná, la movilidad territorial, el gobierno no centralizado, la cultura selvática y la estructura social, con unidades familiares como base de su sociedad y unidades más amplias para tareas cooperativas. Su economía se basaba en la agricultura itinerante del maíz, caza, pesca y recolección.

Además, se distinguían los grupos por su relación con el medio geográfico (bida: existencia):
• Eyabida. Gente de montaña   Eyo: Parte alta de la montaña y las laderas.     Emberá Chamí
                                                                                                                                                                  Emberá Katío
• Dobida. Gente del río                 Do: Río.
• Pusabida. Gente de mar           Pusá: Mar.
• Oibida. Gente de selva              Oi: Monte, selva adentro.

Con el establecimiento de la Gobernación de Nueva Andalucía, Alonso de Ojeda fundó el 20 de enero de 1510 el poblado de San Sebastián de Buenavista, en el margen oriental del Golfo de Urabá, estaba a cargo del más tarde famoso Francisco Pizarro. Hacia fin del año de su fundación, Núñez de Balboa la traslada al margen occidental, a Santa María de la Antigua del Darién, primer éxito colonizador en Tierra Firme. Se iniciaba el proceso de conquista y con ello la fragmentación de los territorios y cultura Emberá.

El carácter segmentario de su organización social les permitió resistir a la colonización de su territorio. Para rechazar las expediciones europeas se agrupaban bajo la autoridad de jefes de guerra temporales, o se dispersaban a sitios más inaccesibles.

A principios de siglo XVII, con los Emberá debilitados por las guerras y la viruela, se establecen los primeros centros para la extracción de oro en forma aluvial en el Alto San Juan – Nóvita y Sed de Cristo, los principales -, los emberá son utilizados como mineros y resultan víctimas de las guerras por el control de las minas.

En la segunda mitad del siglo XVII, se intenta la pacificación de la región por medio de las misiones, jesuitas en el San Juan y franciscanos en el Atrato. Estos últimos decidieron implantar el corregimiento, los castigos y la obligación de estar en los pueblos, hubo protestas y levantamientos disueltos por el ejército español; los nativos se dispersaron formando núcleos autónomos, explicando este hecho su supervivencia y la amplísima dispersión territorial que hoy presenta.

Entre 1718 y 1730, se crearon nuevas poblaciones en el alto San Juan y en el Atrato, incentivándose la colonización aurífera. A lo largo del siglo XVIII hubo constantes levantamientos nativos contra los españoles que respondieron con entradas de su ejército hasta consolidar su dominio. Las fundaciones posteriores de Dabeiba (1850), Puerto Rico (1876), Monte Líbano (1907), Tierra Alta (1913), profundizaron la desintegración de los resguardos Emberá.

A mediados del siglo XX, comienza una nueva etapa de fractura de la comunidad Emberá, al encontrarse sus territorios incluidos en el ámbito de la violencia generada por las guerrillas (FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), ERG (Ejército Revolucionario Guevarista), ELN (Ejército de Liberación Nacional) y el ejército colombiano.

La dispersión de las comunidades emberá condicionaron desarrollos disimiles, a partir de los contextos naturales en los que se albergaron y condicionados también por el tipo de poblaciones y de interacciones que afrontaron y que ejercieron diferentes influencias en cada grupo asentado en diferentes territorios. Hoy los encontramos distribuidos en en Colombia, Ecuador y Panamá. A pesar de ello, mantienen una cohesión a nivel cultural con elementos de identidad muy fuertes como su idioma, tradición oral, jaibanismo, y estructura social.

mapa


El Universo Emberá y el Jaibanismo

Los emberá consideran a Dachizeze (Tatzitzetze, también conocido como Ankore), como el ser primordial, masculino/femenino, creador de todos los elementos y los primeros seres.

Engendró a Caragabi quien dio origen a los Emberá y a su mundo, ordenando el cosmos y permitiéndoles el acceso al agua, al fuego y a los alimentos.

Trutruica, era el dueño de Armucura (mundo subterráneo), según algunas versiones era también creación de Dachizeze; según otras nadie le dio existencia, y en ese sentido era semejante a Dachizeze.

El Universo Emberá esta compuesto de tres niveles principales:

1. El mundo de Caragabi. Algunos lo llaman “Mundo de las cosas azules”. En él residen Dachizeze, Caragabi, una serie de seres primordiales y el alma de los muertos.

2. Armucura. Mundo gobernado por Trutruica, debajo del humano, en ellos habitan los jai (esencias, espíritus).

3. Mundo del hombre, que vive en constante enfrentamiento con los jai y los seres primordiales.

En un principio, la relación entre el mundo humano y el de Caragabi era buena, los hombres podían acceder a él por una escalera, pero cuando no cumplieron con los tabúes, se rompió la posibilidad de visitar el mundo de arriba. A partir de ese momento, sólo los jaibanás (chamanes) pueden acceder a los niveles esenciales.

Los jai del mundo de Trutruica, son agentes de la enfermedad y la agresión, pero también de la curación y protección. Entre los jai están los “dueños” de cada especie animal, a los que el jaibaná invoca para propiciar su abundancia o ahuyentarlos.

Entre los jai más importantes, se destacan:

Antumía: Jai maligno, equivalente al demonio. Considerado también espíritu del agua.
Pakore: Madre del monte, custodia las cacerías.
Nusi: Pez gigante.


Representaciones del los jai, según los jaibaná del noroccidente de Antioquía.

Izquierda: Antropomorfas. Las figuras con doble línea de color rojo representan espíritus poderosos, las que tienen círculos o puntos representan jai disfrazados de serpiente.
Derecha: Zoomorfas. La representación de la fauna no se diferencia mucho de los jai con forma de animal.
Trabajo de campo de Sergio Carmona, publicado en “Percepción y representación gráfica del mundo Embera del noroccidente de Antioquia”, Seduca 1988.

El Jaibaná

La interacción con los espíritus jai, esta a cargo de los jaibaná, quienes continúan la labor de Caragabi. Los tratos de los jaibaná con los jai garantizan las actividades fundamentales de la sociedad y la continuidad de los ciclos naturales, estableciendo a la vez la territorialidad de las comunidades. Los jaibanás pueden penetrar en la esencialidad de todas las cosas presentes en el universo, entablar comunicación con ellas, y volverlas sus aliados para curar o agredir.

Jaibaná puede ser hombre o mujer, sin ningún tipo de particularidad. Inicia su aprendizaje desde niño, guiado por un maestro, un jaibaná sabio y poderoso. Gran parte de su enseñanza le es transmitida por el maestro apareciendo en sus sueños, permitiéndole ver por encima de los límites del tiempo y la distancia. En su comunicación con los jais conocen las propiedades curativas de las plantas.

El jaibaná realiza una serie de ceremonias cuyo fin es la comunicación con los jai. Estas se realizan en las noches y deben tener los siguientes elementos de parafernalia ritual: bebidas embriagantes para los jai; bastones de madera, tallas de curación, hojas, totumas, pintura facial y corporal. El jaibaná las oficia sentado en bancos de madera generalmente tallados con la figura de un animal.

La ceremonia curativa recibe el nombre de “canto del jai” . El jaibaná se sienta en su banco sosteniendo sus bastones con la mano izquierda y agarrando una hoja de palma en su derecha comienza a cantar, como lo hará rítmica y sostenidamente durante toda la noche, hasta terminar su tarea. Llamará a los jai dueños de la enfermedad para que, a sus órdenes y bajo su control, saquen el jai de la enfermedad y alivien al enfermo. Al final, los jais se marchan llevando el jai causante del mal, el cual ha quedado ahora bajo control del jaibaná.

También realizan curaciones de casas, de la tierra para su siembra y cosecha, del río y la selva cuando los recursos son escasos. Su poder se amplía a los fenómenos naturales, produciendo provocar lluvias, rayos, truenos, tempestades e inundaciones y hasta temblores de tierra.

Entre sus ritos más sobresalientes está la “ombligada” que se le practica a los niños en luna llena, pocos días después de nacer, aplicando diferentes sustancias sobre su vientre. Dicen que con este ritual, los niños adquieren fuerza para cazar, pescar y navegar. Celebran el bautizo de los niños, la iniciación de los adolescentes y la cosecha.

Creación
Dachizeze o Ankore
Ser primordial,
femenino/masculino.
 
Caragabi
Da origen a los Emberá y a su mundo.
Trutruica
Opuesto a Caragabi, con el mismo poder.
 Niveles del Mundo
1.  Mundo de Caragabi
De las cosas azules, residen Dachizeze, Caragabi, seres primordiales y el alma de los muertos.
Jabainá (Chamán).
Controla las esencias y entabla relación con los diversos mundos.
2. Humano
Habitado por los emberás, que sufren el constante enfrentamiento entre los jai y los seres primordiales.
3. Mundo de Trutruica
(Armucura)
Habitado por los jai (espíritus).

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Kansuet – Panamá

Kansuet (Lucio López Cansuet) pintor panameño


Kansuet

Kansuet

Lucio López Cansuet “Kansuet” nace en la isla Cartí Yandub, Comarca de Kuna Yala, Panamá, en 1974.

Inicia sus estudios en su tierra natal y, en 1991, viaja a Panamá para comenzar sus estudios formales en la Escuela de Artes Plásticas del Instituto Nacional de Arte y Cultura (INAC). Extraña demasiado su tierra y regresa a Kuna Yala. De 1996 a 1999 realiza dibujos y acuarelas de pequeño formato a lo largo de la Comarca de Kuna Yala.
En el año 2000 se establece permanentemente en la ciudad de Panamá, donde participa en distintas exposiciones colectivas y, en noviembre de 2006, se gradúa de la Escuela de Bellas Artes del INAC y presenta su primera muestra individual, “Cantos de mi gente”, en Allegro Galería, donde recoge las obras que conforman el cuerpo de su tesis de graduación. Al año siguiente, le sigue “Entre la infancia y el sueño”, su segunda muestra personal.
En el año 2009, presenta “Semillas al viento”, su tercera muestra individual, una muestra más madura y contundente que lo sitúa entre los pintores más importantes de nuestro país. Una vez más, su veneración por la naturaleza, esa armonía y respeto por ella, representada por esa relación simbiótica entre natura y la inocencia de la niñez protegida en capullos, frutos, bosques, hojarascas, son el eje de su obra. “…Los cuadros de Kansuet nos revelan una dimensión emocional y existencial poco común: Kansuet no ha abandonado el paraíso; Kansuet vive en él.” (Gladys Turner B., tomado del catálogo de Semillas al Viento).
Con “Vaivenes”, Kansuet más allá de demostrar la maestría que caracteriza su trabajo, deja en evidencia un trabajo maduro, con una síntesis de elementos, en los que la hamaca, sublimada, es el eje temático central.
– se nace en la hamaca,
– se duerme o descansa en la hamaca,
– y se muere en la hamaca.
Representado por Allegro Galería, Kansuet ha expuesto su obra en Panamá y en los Estados Unidos, en exposiciones individuales y colectivas, así como en subastas y ferias de arte. En el 2013, el director del MoLAA (Museum of Latin American Art, Los ángeles) escogió una obra suya para participar en su gran subasta anual. Nunca llegó a participar porque fue la obra escogida por el ganador único del “golden ticket” antes de dar inicio a la subasta.
En 2014, su obra formará parte de exposiciones colectivas en Panamá y Estados Unidos. Como uno de los dos artistas escogidos para representar a su país, Kansuet participará en una muestra del Museo de Arte Contemporáneo de Santo Domingo (MAM), como parte de la XVII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2014, en la que Panamá será el invitado de honor. . Para este artista, el centro de su vida es su familia y en su trabajo, cuyo punto de partida son sus experiencias y recuerdos, busca sentirse satisfecho con cada obra. Flor, su esposa, es una de sus grandes aliadas.

Rubén Blades – Día a día



Día a día me despierto, creyendo oir tu voz,
día a día, todavía, me duele nuestro adiós,
quien no se ha equivocado no trató,
quien nunca ha perdonado nunca amó,
y quien jamás pecó, jamás vivió.
Día a día la nostalgia, me impulsa a continuar,
día a día la distancia, me aconseja olvidar,
tú y yo, con un pedazo de razón,
 y compartiendo el mismo corazón, 
que hemos partido en dos, día a día!
Aunque lo intente mil veces, no puedo ahogar
lo que a tu alma pertenece, y así olvidar!
día a día me levanto, queriendo ser mejor
y me acuesto, noche a noche, con mi contradicción,
viviendo entre la espada y la pared, enfrento
al horizonte del ayer, y de él se asoma usted,
¡día a día!


Rubén Blades – Tiempos (1999)

Ruben Blades – Como nosotros

                             
   
Cuando era niño mi barrio era un Continente,
y cada calle era un camino a la aventura.
En cada esquina una memoria inolvidable,
en cada cuarto una esperanza, ya madura.
En nuestros viajes de ida y vuelta a los luceros
fuimos piratas, saltimbanquis y vaqueros.
Nuestra pobreza nunca conquistó al dinero,
pero en las casas nunca se rindió el “Yo puedo”!
Me iba a la cama con la fe del que ganó.
me despertaba con la paz del que aprendió
que lo importante en esta vida es el tratar.
Que lo que cuesta es lo que no voy a olvidar!
crecí luchando, como los otros,
los que crecieron como yo,
de humilde cuna, con su fortuna hecha de sueños,
como yo, como yo.
Mi adolescencia no fue fácil de llevar:
como tratar de atar un zapato al caminar.
Nuestra inocencia retrocede al comprender que
en la vida real,
la injusticia puede golear a la verdad.
Muere familia, se nos va el primer amor,
se confunde lo que una vez se afirmó,
una mudanza deja al viejo barrio atrás,
crece el bigote y la responsabilidad…
Trabajaba y pensaba si otros, como yo,
siendo tan jóvenes sentían mi soledad,
si aún compartían nuestras almas la ilusión
de que el muchacho siempre triunfara al final.
Me preguntaba si aún habrían otros,
como nosotros, como yo,
aún resistiendo, aún sin rendirse,
aún recordando, como yo, como yo.

Y en la curva de los años me encontré
con los muchachos con los que solía jugar,
con los que senderos de estrellas caminé,
cuando el horizonte era un atajo sobre el mar.

Y recobramos las memorias con café,
y nos tratamos aún de tú, y no de usted,
y reafirmamos la lección que el tiempo da:
Que cuando hay vida siempre hay posibilidad!
La lucha sigue, y sobrevive como nosotros,
como yo,

y en otros barrios hay otros niños como nosotros
Como yo,
Como yo!
Como nosotros!


 

Ruben Blades – Tu y mi ciudad

  

Una razón de vida me hizo quererte.
¡Cuántas lecciones tuyas mi alma aprendió!
No sé que fue lo que hice para perderte,
si ni cuenta me di cuando sucedió.
Hoy mi desilusión se come hasta un cura,
y en mis palabras duras deja el sabor que tiene la
ilusión cuando no madura: ¿cómo se quita eso?
>Amor de besos ausentes, que velas mi soledad,
hoy quiero desaprenderte y no se cómo empezar.
Dudo de lo que sé y me engaño a diario
porque adentro te siento viviendo en mí.
¿Cómo olvidarte, si eres mi calendario?
¿Dónde multiplicarme, si no es en tí?
La noche es como un trago que bebo solo,
en las cuatro paredes de mi ansiedad.
Lo que pensé era eterno duró muy poco: ¿cuándo terminará ésto?
Amor de besos ausentes, acábate de apagar.
Llegué hasta aquí por quererte; ¡y ahora te quiero olvidar!


Rubén Blades Bellido de Luna (n. Panamá, Panamá; 16 de julio de 1948) es un cantante, compositor, músico, actor, abogado y político panameño que desarrolló la mayor parte de su carrera en los Estados Unidos. 
Desde los años 1970 hasta la actualidad ha grabado más de veinte álbumes y ha participado como invitado en más de 15 grabaciones con varios artistas de distintos géneros y tendencias. En reconocimiento de su labor ha recibido seis premios Grammy. Por otra parte, ha participado como actor en diversas producciones tanto de Hollywood como independientes.