Incas – Sapa Inca – Emperadores – 1ra. Parte

1ra. Parte: Imperio legendario (1198-1438)

En la parte superior de la estructura social piramidal de los Incas, se encuentra el Sapa Inca, máxima autoridad política y religiosa considerado hijo del Sol. 

Manco Cápac (1198-1228)

Mítico soberano, fundador del Imperio Inca. Fue hijo del rey Apu Tambo, de Taipicala-Tiahuanaco, quien dirigió el éxodo de su pueblo desde la Meseta de Titicaca hasta una colina llamada Tampu Tocco, “la casa de las ventanas”. Manco Cápac habría nacido en el poblado de Maucallaqta, 50 km. al sur del Cuzco.
A finales del siglo XII guió a los incas hasta la parta alta del sector central del del valle del Cuzco. Combinando hostilidades y alianzas con las naciones afincadas allí previamente, llegaron a ocupar un emplazamiento estratégico en el cual Manco Cápac fundó la ciudad de Cuzco junto al río Huatanay.
Para mantener el control de la región casó a su hijo Sinchi Roca con Mama Coca hija de Sutic Huaman, señor del pueblo de Sañuc y se dedicó a asegurar la manutención de su pueblo, dura tarea por las adversidades que debía afrontar; por ejemplo, varios cronistas hacen referencia al aprovisionamiento de agua potable, que producía frecuentes incidentes con los alcahuisas, con quienes tenían que compartir las pocas fuentes de agua.
Construyó la sede de gobierno y un pequeño recinto “Inti Kancha”, Templo del Sol luego reemplazado por Pachacútec Inca Yupanqui con con la construcción de Coricancha. Desecó los pantanos y dividió la ciudad en cuatro barrios: Quinticancha, Chumbicancha, Sayricancha y Yarambuycancha.
Después de designar como sucesor a su hijo Sinchi Roca, Manco Cápac murió a los sesenta años, su cadáver fue momificado por sus descendientes que se agruparon en el linaje Chima Panaca. 
Durante el gobierno de Pachacútec (1438 – 1471) la mallqui (momia) fue llevada al Templo del Sol en la Isla del Sol del Lago Titicaca, lugar donde se habría inciado la legendaria creación del Imperio Inca.
La figura de Manco Cápac trascendió al personaje histórico para convertirse en un héroe mítico, protagonista de la narración que explica los orígenes legendarios del pueblo inca y de sus monarcas

Sinchi Roca (1228-1258)

Hijo primogénito de Manco Cápac, el mítico fundador del Imperio Inca, se convirtió a su muerte en el segundo emperador de su dinastía. Se trata de un personaje semilegendario, cuyo reinado transcurrió en relativa calma.
A pesar de todo existen referencias a diversos enfrentamientos bélicos con los quechuas de Nurín y Pumatamtu, así como un intento de expansión en dirección a los actuales territorios chilenos. El matrimonio con Mama Coca, hija de Sutic Huaman, señor del pueblo de Sañuc, le permitía mantener el control de la región. Sinchi Roca invitó a su suegro y a sus aliados a que establecieran su residencia en el Cuzco; así lo hicieron, pasando a ocupar el sector más occidental de la ciudad.
Fue Sinchi Roca el primer Inca en ceñirse la mascaypacha, distintivo de dignidad suprema de los miembros del ayllu Masca; también fue el primero en ordenar expresamente a todos los de su linaje que se horadaran las orejas en señal de nobleza.
Realizó la ampliación del Templo del Sol, la estructura original levantada por Manco Cápac era precaria y la importancia del rito al padre Sol exigía que este templo impusiera respeto y asombro en los pueblos vecinos.
Edificó instalaciones para alojar a su familia, a su guardia personal y a sus servidores, en la parte alta del promontorio triangular de la parte terminal del sector central, con frente a la plaza de Intipampa y al sureste del Templo del Sol.
Las tierras de la cabecera del sector central no eran fértiles y estaban sujetas a frecuentes inundaciones. Sinchi Roca hizo construir extensos andenes en las laderas y los cubrió con tierra fértil.
Se le considera el impulsor del primer censo de la población efectuado en el Imperio Inca.
A su muerte, le sucedió su hijo Lloque Yupanqui, que no era su primogénito, de modo que se rompió así con el orden de sucesión que había instituido Manco Cápac.

Lloque Yupanqui (1258-1288)

(del quechua Lluq’i Yupanki: “zurdo memorable”), hijo de Sinchi Roca y de la coya Chimpo Urma, fue elegido en una reunión efectuada por los ayllus nobles de Paruro; y se le prefirió entre los numerosos descendientes de su padre, en atención a sus sobresalientes cualidades físicas y su destreza en el combate.
Según las crónicas fue “temido y respetado de los suyos en tanto grado que le volvían las espaldas por no osarles mirar a la cara, y cuando escupía se hincaba de rodillas uno de los principales a tomar la saliva en unos vasitos de oro y plata”.
Para Sarmiento de Gamboa, fue menos activo que su predecesor: “No salió del asiento del Cusco por guerra, ni hizo cosa señalada, más de vivir como su padre”. Sin embargo se le atribuye:
• Hermosear el Templo del Sol.
• Construcción del Acllahuasi. Centro de trabajo donde las acllas (mujeres escogidas para servir al Inca) elaboraban entre otras cosas finos tejidos.
• Creación del catu o mercado público donde se realizaba el trueque de productos.
• Liberar temporalmente sus territorios de los Ayarmacas, constante amenaza para el señorío inca.
• Desterrar a los Antasaya, lo que le permitió la expansión hacia el noroeste, creando un sistema vial que le permitiera la administración de sus nuevos dominios.
La habilidad política de Lloque Yupanqui le permitió formar una confederación con las señoríos vecinos de Huaro y Quilliscachi. Ya viejo se casó con la joven Mama Cagua, hija del curaca de Oma, un señorío a 11 kilómetros al sur de Cuzco. El matrimonio realizado con fines políticos le permitió ampliar la red de alianzas que consolidaron a los incas en la región.
Falleció en “Inti Kancha”, sus parientes formaron el linaje Aguanin Panaca, le sucedió su cuarto hijo: Mayta Cápac.

Mayta Cápac (1288-1318)

(del quechua: Mayta Qhapaq “¿Y donde está tu riqueza?”), se encargó de la dirección de los ejércitos incaicos durante el reinado de su padre, Lloque Yupanqui, instaurando una costumbre que se seguiría en mandatos posteriores.
Su carácter y gobierno aparecen rodeados de leyenda, se dice que nació tras sólo tres meses de gestación, con la dentadura completa, y que crecía a un ritmo desmesurado, convirtiéndose en un hombre de fuerza prodigiosa, con un extraordinario espíritu guerrero.
Al parecer su triunfo sobre los sublevados Alcabizas, le otorgó tal fama que otras etnias vecinas buscaron pactar con él, afianzando la Confederación Cusqueña. Se casó con Mama Tancaray, hija de rey Caylloma de los Collagua, estableciendo una importante alianza con miras a una futura expansión hacia la sierra de Arequipa. Cuando preparaba una expedición militar a esta región contrajo una enfermedad de consecuencias fatales. Los descendientes formaron el ayllu (linaje) de Uscamayta Panaca.
Lo debía suceder su hijo Tarco Huamán, pero este fue depuesto por Cápac Yupanqui, sobrino de Mayta Cápac, hijo de su hermana Curu Yaya.

Cápac Yupanqui (1318-1348)

Fue hijo de Curu Yaya, hermana de Mayta Cápac, primo de Tarco Huamán a quien le correspondía suceder a su padre. Para conseguir el trono encabezó un golpe de estado. Resultó el último de los curacas incaicos de linaje hurin, y según el cronista Juan de Betanzos, el “primero que salió a conquistar fuera del valle del Cuzco”.
Se ocupó del desarrollo urbano, construyó edificios públicos y áreas de recreo, manejó la sanidad ambiental y la distribución del agua. Sembró árboles e “hizo bosque en la plaza”
Una vez consolidado en el gobierno realizó dos expediciones exitosas al país de los cuntis (sierra de Arequipa).
Sus victorias le valieron conseguir la adhesión pacífica de varias etnias como los Abancay, que buscaban ayuda para defenderse del poderoso estado Chanca que pretendía tomar todo el valle del Cuzco. Por el mismo motivo el rey de los Ayarmacas, Tocay Cápac, le concedió en matrimonio a su hija Curi Hilpay.
Paradójicamente nunca llegó a enfrentarse a los chancas. En su tejido de alianzas para contenerlos, este casamiento con la princesa ayamarca provocó los celos de Cusi Chimbo, otra de sus esposas, quien lo envenenó en conjura con los Hanan, descontentos con la dureza del mandato.
Se desencadenó la lucha por la sucesión, los hanan mataron al ya designado heredero hurin, Quispe Yupanqui, se apoderaron del gobierno y proclamaron inca a otro hijo de Cápac Yupanqui: Inca Roca.
Los descendientes del soberano muerto formaron el ayllu Apo Mayta Panaca.

Inca Roca (1348-1378)

A la muerte de Cápac Yupanqui se establecen luchas intensas entre los miembros de las dos mitades del Cuzco, Hurin Cuzco y Hanan Cuzco. El triunfo de ésta última instalará en el poder a Inca Roca, inaugurando así una nueva dinastía de soberanos procedentes de ésta mitad.
El nuevo Sapa Inca tomó como esposa a Cusi Chimbo, viuda y envenenadora de Cápac Yupanqui. Permitió que un jefe Hurin resida en el “Inti Kancha” encargado de los asuntos religiosos, como máximo sacerdote del Sol, con el título de Willac Umu; mientras él, como jefe de los Hanan, tomaba el control de los asuntos políticos, militares y económicos del reino.
Para dejar el Templo mandó construir su residencia de gobierno en la parte alta de la ciudad, de ahí en adelante todos los soberanos lo hicieron al asumir el gobierno.
Emprendió campañas de represión contra los grupos que no reconocían al nuevo régimen como los Mascas y Pinaguas, éstos últimos eran la midad del poderoso señorío de Ayarmaca.
Se preocupó por mejorar la calidad de vida, canalizó el río Huatanay y construyó una red de abastecimiento de agua para los cuatro barrios del Cuzco. Fundó el Yachayhuasi (“Casa del Saber”), donde los jóvenes nobles eran preparados para la administración y gobierno.
Durante su reinado estalló la primera guerra contra los chancas cuando estos invadieron las tierras de la etnia Quichua, aliada de los Incas. Logró derrotarlos y expulsarlos de la región, gracias a la ayuda de guerreros Canas y Canchis a quienes habría contratado como mercenarios. 
Luego envió una expedición a las selvas del Antisuyo consiguiendo sus primeras plantaciones de coca.
El primer soberano de los Hanan Cusco murió dejando muchos hijos que se agruparon en el ayllu de Vicaquirao Panaca, de ellos lo sucedería Yahuar Huácac.

Yahuar Huácac (1378-1408)

Séptimo soberano inca de la segunda mitad del siglo XIV, perteneciente a la segunda dinastía, llamada de Hanan Cuzco, hijo de Inca Roca. Antes de ser gobernante de los incas era conocido como Tito Cusi Hualpa.
La leyenda cuenta que de niño fue secuestrado por los aymaras y condenado a muerte, por lo cual empezó a llorar con tal sentimiento hasta que brotaron de sus ojos lágrimas que sangre, hecho que aterrorizó a sus raptores, quienes exclamaron “Yawarta waqan” (llora sangre), optando liberarlo y devolverlo a su padre Inca Roca.
Tuvo que enfrentarse a sucesivas rebeliones internas. Su esposa fue Mama Chiquia, hija del jefe aymara que tiempo atrás dirigiera el rapto.
El reinado de Yáhuar Huácac no parece haber sido importante ni por su capacidad organizadora ni por sus conquistas. El fin del mismo está lleno de datos confusos, ya que si bien algunos cronistas piensan que fue asesinado por guerreros en rebeldía cuando se disponía a entrar en guerra con los coyas, según otros tuvo que huir al Cuzco ante un ataque de los chancas, y dejar que su hijo, el futuro Viracocha, organizase la defensa y rechazase el ataque. A partir de entonces quedó relegado y murió lejos del Cuzco.

Viracocha Inca (1408-1438)

Su nombre original fue Hatun Túpac. Según cuenta la tradición, vio en sueños a la divinidad suprema Viracocha, por lo que sus súbditos lo rebautizaron como Viracocha Inca.
Ascendió al trono tras relegar a su padre Yahuar Huácac.
Aseguró permanentemente el dominio inca sobre los pueblos ya conquistados de la zona adyacente al Cuzco. Luego, avanza más allá de las fronteras ayudado de sus capitanes Apumayta y Huicaquirao. Así conquista entre otros: Pacaicocha, en el valle de Písac, y luego Huipamarca, Mullaca, Callca, Kakya, Jaquijahuana.
Durante su reinado continuó las conquistas por el Pacífico y amplió sus territorios, aunque huyó del Cuzco a a su palacio de recreo en Jaquijahuana, cuando los tradicionales enemigos de los incas, los chancas, lanzaron un gran ejército sobre la ciudad, de cuya defensa se ocupó su sucesor Pachacútec Inca Yupanqui.
A Viracocha se le atribuye también la construcción de palacios, canales, templos y fortalezas. 
Había designado como sucesor del trono, no a uno de los hijos de su esposa principal como era costumbre hasta el comienzo de su reinado, sino al hijo de una concubina, llamado Urco. Pachacútec, tercer hijo legítimo de Viracocha, animado por unos parientes, se rebeló contra su padre y se hizo con el poder.

La mayor parte de los cronistas acepta la nómina expuesta, aunque hay algunos que consideran que deben tomarse en cuenta también a Tarco Guaman y a Inca Urco. El primero sucedió a Mayta Cápac y, después de un corto período, fue depuesto por Cápac Yupanqui. El segundo se ciñó la mascaypacha por decisión de su padre, Viracocha, pero, ante su evidente desgobierno y la invasión de los chanca, huyó con él.


Pinturas de los incas de Amilcar Salomón Zorrilla

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