René Depestre – Haití

El neumático incendiado
    
A Laënnec Hurbon
A Hans Christophe Buch
    

¿Conocéis la receta del tío Lebrun?
buen solomillo de haitiano a la plancha,
entrecot con patatas de nigromantes,
ola de historia humana azulona
de tanto sangrar en leña de infamias.
Haitiano-bistec viviendo el infierno
en un tercio de isla donde circula el destino
lejos de los convidados a la comedia,
sometidos los músculos, subastados en el templo
de los mercaderes negros y blancos de la globalización.
¡En el país primer productor mundial
de desdichas y de zombis,
voto en contra el neumático incendiado,
en contra del espacio y del tiempo locos
que nos hace la llama del tito Lebrun!
Yo voto por Toussaint Louverture
en contra del eterno retorno del látigo a mi lomo.
Salgo huyendo del viejo
orden gemelo bárbaro/civilizado;
a todo correr dejo para siempre
la casa en llamas de las barbaries:
soy un matinal volver a empezar,
mi carnaval madruga para ir
a-votar-al-sol-de-un-arte-de-vivir-juntos.

    
Mitos esfumados 
    
A Henri Bangou 
     

Mis viajes de alegre nómada antillano 
me condujeron hasta mi abismo natal: 
amo su espacio y su tiempo marinos en duelo, 
su vida hecha añicos sobre mi desierto. 
Lejos de mi infancia maravillada en Jacmel 
mis rebeldías de loa de la poesía 
son en mis viejos días estrellas muertas. 
La ternura de la leche ha dejado de subir 
a los pechitos de las hadas de mi generación. 
En un muelle expuesto a los tsunamis de la tarde 
mi odisea cabe en un pañuelo remendado 
que agita todo un país que se esfuma. 
Aquí está, presa de su autodestrucción, 
vive a temperatura de su suicidio, 
en mi corazón todo su azul sin norte 
en torno a mis ensueños de poeta en pedazos. 
¡Ay, perdiz mía, siempre en rumbo fijo hacia 
un ultrasufrimiento demente del sufrir! 
¡Ay, dulce loa de la paz y las armonías, 
concede a mi poema su última gira 
en esta hora del naufragar donde el ocaso haitiano 
enciende su quinqué en mi frente desolada. 


René Depestre

Nació en Jacmel, Haití, el 29 de agosto de 1926. Escritor de habla francesa y española, que se comprometió con la lucha contra la dictadura y fue un ferviente militante de la negritud. Este poeta precoz fue, en cierto modo, el niño pródigo de la independencia haitiana a comienzos del siglo XX. Sus primeros libros de poemas, Centelleos (1945) y Haz de sangre (1946), le dieron un cierto prestigio, con tan sólo diecinueve años. A finales de 1945, fundó con algunos colegas una revista artística de vanguardia, Ruche. André Breton, antes de regresar de su exilio en Nueva York, dio una serie de conferencias en Puerto Príncipe; la acogida de estos jóvenes artistas de Haití, encabezados por Aimé Césaire al surrealismo fue enormemente entusiasta, por lo que Ruche dedicó un número especial a Breton, que fue censurado por la policía dictatorial. Mientras tanto, Depestre estaba en la cárcel. Esta historia ocasionó varios disturbios que paralizaron Haití, el poder estuvo inestable durante unos días, pero enseguida el Ejército restableció el orden, y Depestre se vio condenado al exilio. Desde entonces se afilió al movimiento cultural Negritud, fundado en París por iniciativa de Césaire, Damas y Senghor. Después de esta fecha, Depestre continuó su trayectoria poética en Francia, con Vegetación de claridades (1951), Traducido a lo ancho (1952), y Mineral negro (1957). Tras un breve regreso a Haití, de donde huyó enseguida perseguido por el régimen de Duvalier, se exilió en La Habana, donde enseñó durante veinte años. Si bien en sus libros de poemas explora en el inconsciente surrealista (Diario de una animal marino,1964; Un arco iris para el Occidente cristiano, 1966), su intención es claramente militante (Cantata a Octubre, publicada en 1968, dedicada a la muerte de Che Guevara). René Depestre escribió también excelentes textos en prosa, como la Cucaña (1973) o Hadriana en todos mis sueños (Premio Renaudot, 1988). Sus ensayos son claros exponentes del tema de la negritud (Buenos días y adiós a la negritud, seguido de Trabajos de identidad, 1989).


Omisión de socorro a poetas en peligro 
    

La ternura de los poetas viaja 
en ballena azul alrededor del mundo: 
ayudadnos a salvar esta especie 
en vías de extinción

    
Epitafio 
    

Cuando vuelva su canto al polvo 
de los caminos, plántenle un jardín 
con frutas mañaneras de un abril imposible. . 
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2 pensamientos en “René Depestre – Haití

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