Pueblo Mapuche 6a Parte – Dioses y Seres míticos I

Machi y Kultrun

Anchimallén

    
Pequeño ser mitológico, se transforma en una esfera que emite una radiante luminosidad como una centella.
Suelen presentarse como “esferas de fuego”, las cuales en el día se pueden ver sin brillar, característica que sólo revelan por la noche. A veces pelean entre ellos, el la oscuridad se puede observar como bolas de fuego vuelan a pocos metros del suelo chocando entre sí, liberando chispas.
Emiten un sonido similar al de un bebé, y si alguien lo viera de muy cerca, el anchimallén utilizaría su luz para confundir y desorientar, dejando aturdida momentáneamente a la persona, con problemas de visión o ciega.
El Anchimallén se alimenta con leche, sangre o miel, siendo su principal misión la de proteger y obedecer a su dueño, haciendo el bien o el mal según los deseos de quien lo controla.
Es benéfico si fue criado por los mapuches para cuidar sus animales o sus bienes, defendiendo valientemente lo que cuida cuando alguien trata de robar lo que se le encomendó vigilar. Debe ser dado de generación en generación para atraer riquezas y fortunas. Cuando aparece de color rojo indica la muerte de un gran personaje.
Como ser maléfico, es creado por un calcu (brujo) a a partir de una niña o un niño que murió de una forma repentina. Después de la sepultura, a partir de sus huesos es vuelta a la vida por el calcu y alimentada con sangre humana. En este caso actúa como un mensajero dañino que causa enfermedades y muerte.
Antu
    
Antu o Chau es el principal espíritu pillán. Representación solar por excelencia, personifica la luz, la sabiduría y el espíritu en contraposición a la oscuridad y la materia.
Está casado con Kuyén, representación de la luna y a su vez principal espíritu wangulén.
Es uno de los cuatro espíritus primarios de Ngnechen, del dios supremo, creador de todo.
Chonchon o pájaro Tue – Tue
    
El Chonchon se presenta como una extraña ave de plumas color gris ceniciento, formada a partir de una horrible cabeza humana de la que nacen afiladas garras y enormes orejas que usa a modo de alas para volar. Esta criatura emite un graznido que anuncia la muerte: “tue – tue”.
Realmentes sería un Calcu (mapuche que practica el mal con espíritus), que se transforma en Chonchon con un ungüento mágico colocado en su garganta; así la cabeza se separa del cuerpo y adquiere plumaje, garras afiladas y grandes orejas para volar. Si lo desea puede transformarse completamente en búho o lechuza. La transformación la realiza siempre de noche, aunque su presencia sería delatada por su fatídico y temido graznido: “tue – tue”. Así puede dejar el cuerpo en su morada y realizar fácilmente actividades malignas
Como Chonchon recorre los lugares donde desea hacer daño, revolotea alrededor de la casa, o entra en la habitación de los enfermos, donde lucha con el espíritu del paciente para que este no pueda protegerse y así chupar su sangre. Cuando los mapuches escuchan su sonido significa el anuncio de la futura muerte de algún ser querido.
El Calcu tiene otro ungüento para volver a la forma humana. Si se le perdiera, ocultara o destruyese, vuela en picada hacia el suelo para matarse, ya que no soportaría el destino de quedar transformado para siempre en Chonchon y en el suelo sólo queda el cadaver de una lechuza o búho.
Colocolo
    
El Colo colo o Colocolo es un ser con cabeza de gallo y cuerpo de culebra.
Se genera a partir de un huevo blanco grisáceo, redondo, de aproximadamente un centímetro de diámetro, de cáscara gruesa y rugosa, puesto por un gallo colorado o una gallina vieja. Nace como un gusano que corre a esconderse debajo de los establados de las casas, a las pocas semanas toma la forma definitiva.
Sale por las noches de su escondite ingresa a los dormitorios donde aprovechando el sueño les succiona la saliva, dejando a las personas con una tos seca. La víctima comienza a “secarse”, a enflaquecer hasta quedar reducida a un esqueleto.
Si se descubre que habita este horrible ser en el hogar, se debe recurrir rápidamente a la ayuda de una Machi, la cual tendría el poder de eliminar a esta criatura, y descubrir si algún Calcu podría estar involucrado en la aparición de esta criatura. En caso contrario no dejará la casa hasta acabar con todos los moradores.
Epunamun
     
Epunamun significa: “dos pies”. Es un ser mitológico dueño de dos pies enormes y dos fuertes brazos, con el cuerpo cubierto de pelo y la mirada centelleante.
Es un espíritu equivalente a un dios de la guerra, dador de consejos de batalla.
A través de la Machi, los caciques guerreros lo consultaban antes de inciar una acción bélica, tratando de conocer el resultado de esas acciones. Destinaban a su culto diversas ceremonias y un baile que consistía en una serie de saltos con ambos pies que se hacían llevando el compás de los kultrunes.
Los guerreros mapuche excepcionales, así como los conquistadores españoles, quienes supuestamente controlaban el poder del rayo a través de sus mosquetes, recibían también el nombre de Epunamun.
Otras versiones lo describen como un espíritu burlón cuyos consejos aunque fueran equivocados debían seguirse por miedo a que se enojara.
Guirivilo
    



Guirivilo es una corrupción de la voz mapuche negerufilu: “zorro culebra”.

Se trata de un “zorro de agua” con cuya cola enreda a hombres y animales arrastrándolos al fondo donde les bebe su sangre.
Esta criatura hace que el nivel del agua baje, para que el lugar parezca seguro y fácil de cruzar. Por otra parte también es el causante de peligrosos torbellinos.
Huallepén   
    
También conocido como Guallipén o Huaillepenyi, su nombre del mapudungun waillepeñ, significa “oveja ternero” o “centinela”.
Es un ser mitológico desagradable y de mal agüero, con la apariencia de un animal compuesto por un cuerpo de oveja, cabeza de ternero, patas retorcidas y feo pelaje.
Vive en la orilla de los ríos, lagos, o junto al mar. Es anfibio, en las aguas ataca con ferocidad tanto a animales como hombres. En tierra es inofensivo.
Si se cruza con las hembras del ganado, la consecuencia es que se produzcan anomalías en las crías. Especialmente es temida su aparición ante las mujeres embarazadas, pues queda predispuestas a a concebir hijos deformes. Si las futuras madres tienen sueños con esta criaturas en tres noches consecutivas, su procreación tendría el mismo destino.
Kuyén
    
Kushe o Kuyén, es el más importante y luminosa wangulén. Representa la luna, lo femenido de la creación, la belleza.
Controla el ciclo de fertilidad de la mujer mapuche (Kiyentun).
Antu, el pillán más poderoso, la eligió como esposa, lo que provocó la envidia del resto de wangulenes y terminó con una revuelta. Antu castigó a los rebeldes, y a las wangulenes les atenuó su brillo, por eso la luz más brillante de la noche es Kuyén. Se casaron en el lugar donde acaba la Tierra, y ambos corren hacia allí sin encontrarse: Antu intenta alcanzarla, ella le elude. En una ocasión la golpeó, por eso tiene señales en la cara y un ojo amoratado, y no dejará que Antu la alcance hasta que no desaparezcan.
Laftrache
    
Los Laftraches (“gente pequeña”), también son conocidos como Caftranches. Equivalen a los gnomos de la tradición europea.
Provienen del Minchenmapu (lugar de espíritus del desequilibrio), al igual que los Wekufes pudieron escapar cuando las antiguas batallas de entre los espíritus Pillanes provocaron la convulsión del Wenu Mapu (mundo del bien), desde entonces pueden recorrer el Mapu (tierra), habitando la región subterránea laftrache mapu (tierra de la gente pequeña).
Suelen ir a los bosques, siendo los de lengas, ñires y coihues el escondite ideal para estos pequeños seres, su presencia se puede descubrir al observar pequeños excrementos. Algunos sostienen que Laftrache como Anchimallén, se transforma en una esfera luminiscente que rebota de árbol en árbol y que su presencia es presagio de desgracias.
Ngnechen
    



Es el Dios supremo, creador de todo, quien llevó al pueblo Mapuche a sus territorios y vela eternamente por su bienestar.

No tiene género único. Éste está representado por 4 elementos:

  • Huenufucha: elemento masculino
  • Huenukuche: elemento femenino
  • Huenuhueche: elemento joven masculino
  • Huenuulcha: elemento joven femenino
Vive en el Wenu Mapu, “la tierra de arriba”, el cielo que representa al bien, desde donde controla todo incluso a los dioses menores.
A Ngnechen no se le considera omnisciente u omnipotente, se le denomina “dios de los mapuches” o “gobernador de los mapuches”. A menudo y durante la recitación ceremonial, prefijos tales como “chau” (padre) o “kume” (bueno) se emplean cuando se lo invoca.
Existen otros dioses que a veces se identifican con él. Cuando las calidades propias de estas deidades aparecen como atributos de Ngnechen pueden ser ascendidas hasta su nivel.
Sus cuatro elementos, originalmente eran espíritus diferentes, como Antu o Chau representación solar por excelencia y su versión femenina Kushe o Kuyén, diosa de la luna.
    

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