Pueblo Mapuche 5a Parte – Los Astros / Calendario Lunar

 
Los Astros
    

Para la cultura mapuche la ciencia es entendida como un todo armónico, el universo se ve como un gran ser vivo que regula su propio ser y que utiliza las energías para auto regenerarse y manifestarse reproduciendose en cualquiera de sus dimensiones ya sea en este mundo material o Nag Mapu o en el mundo intangible o metafísico el Wenu Mapu, lugar donde van los que fueron Che o gente después de su paso por el ciclo de la vida terrenal.
El Kimun o saber ancestral nos entrega algunos elementos que nos corroboran la visión de ciencia de la cultura mapuche, es así como el axioma que dice KOM KIÑE MEU MUTEN DEUMALEY PU ANTU, PU PULLU, KA PU WANGLEN, PU CHE, PU MAPU, que al traducirlo nos dice que todo esta hecho de lo mismo, el Sol, el espíritu, las estrellas, la gente, la tierra corresponde a la verdad de todo lo que existe esta conectado con todo lo demás, diferenciándose de la visión de ciencia que tiene el occidental quienes fragmentan, dividen o comparten la realidad lo que les impide comprender la complejidad y la simplicidad del universo que nos rodea.
La ciencia mapuche nos dice que arriba y abajo existe lo mismo y todo esta compuesto de partículas de energía llamadas Newen o fuerza cósmica la cual encontramos simbolizadas en relatos que hablan del origen del ser mapuche y del universo, todos ellos nos aportan un conocimiento para descifrar lo que conforma el cosmos y como los sabios mapuches los interpretaron.
    

Los Astros Mapuches
    Antu:

El sol generador de la vida y fuente de energía, es un newen controlador de la naturaleza y concebido por los antiguos sabios como el padre originario ancestral, hacia él se dirigían los ritos que tenía por finalidad restablecer el equilibrio en el Nag Mapu (espacio físico habitado por el hombre), no se le veneraba como un dios si no que como una fuente infinita de energía que permite la sobre vivencia terrenal.

    Kuyen:

La luna considerada madre controladora del espíritu de las aguas y de lo femenino, protectora de los sueños y testigo de la lucha que el mapuche tiene permanentemente con las fuerzas del mal atribuidas a los Wesa Negen o fuerzas negativas a las cuales por su debilidad les ésta permitido actuar solamente en el mundo material o tangible. Kuyen tiene una estrecha relación con una mujer mapuche que controla el ciclo de fertilidad de ésta (Kiyentun) lo cuan era simbolizado con un rito.

    Wangulén:

Las estrellas o soles que se encuentran en otras dimensiones espacio temporales del universo pero que ejercen influencia como parte de un todo armónico del Wenu Mapu o cosmos mapuche.

    Toki Kura:

Hachas de piedra, denominación que reciben los meteoritos, verdaderos fragmentos de cuerpos sólidos que existen en el universo. La caída de un Toki Kura era de buen augurio pues representaba un destino, poder de quien naciera a la vida en el Lof, es así que se dice que cuando nació Lautaro, los sabios vieron caer un Toki Kura que le fue entregado cuando asumió la dirección del pueblo en la lucha de liberación.

    Wika Ka Leufu:

La vía láctea, corresponde al lugar donde se encuentra Nag Mapu y los sabios lo veían como un gran río aplastado por un guerrero ancestral quien venció a las fuerzas negativas que habían logrado trascender al principio del todo, el origen del universo.

    Gul Poñy:

Se traduce como montón de papas, corresponde a la constelación conocida por los occidentales como Las Pléyades, los sabios decían que regia la producción de alimentos tales como cereales, leguminosas y tubérculos, también se le conoce como la gallina con sus pollitos.

    Puno Choike:

La huella del avestruz, así se identifica a la constelación de Orión lugar considerado por los kimche o sabios como mágico y sagrado, era estudiado por los conocedores e iniciados en las ciencias ocultas mapuche. Hay una mística relación con la danza del Choike Purun, en la cual se alcanza la experiencia de un vuelo místico de comunicación con lo absoluto donde se pierde la noción del tiempo y aparecen seres y personas ancestrales los que otorgan un poder inigualable y enseñan como ampliar el sentido del ser más allá del horizonte visible.

    Wenu Mapu:

Es el universo, el cielo, el territorio donde habitan los antepasados y adonde llegaran quienes no transgredan las leyes y el orden natural de las cosas convirtiéndonse en halcones o cóndores del Sol.


Calendario Lunar
    

    
Mari küla Küyen trece lunas (meses) es kiñe tripantu, un año, y küla pataka kayu mari meli antü trescientos sesenta y cuatro días.
El inicio del ciclo anual comienza con las lluvias, de la luna de los brotes fríos pukem, invierno, que purifican la tierra para la renovación de la naturaleza y para el inicio de los nuevos sueños y sembrados. Es el We Tripantu, We: nuevo, tripan: salir, antü: Sol. Es decir, “Nueva salida del Sol”. En el hemisferio sur es el solsticio de invierno, coincidiendo con el 22 (epu ka epu= meli, pigeken) o el 24 de junio del calendario occidental.
Las cuatro demarcaciones que resultan de los brazos de la cruz son los puntos o direcciones cardinales y determinan en el área del círculo lo que los mapuches llaman Meli Huitran Mapu (tierra de los cuatro lugares), o Meli Esquina Mapu (tierra de las cuatro esquinas), o Meli Changquiñ Mapu (tierra de las cuatro ramas).
El signo repetido cuatro veces entre los brazos de la cruz representa al sol en los cuatro tiempos del año o estaciones y en las cuatro fases de un día: sol del amanecer, sol del mediodía, sol del crepúsculo y sol oscuro bajo la tierra.
A cada esquina del mundo o punto cardinal se le asigna un elemento: el aire al Norte, el agua al Oeste, el fuego al Oriente y la tierra al Sur.
Los remates curvos de los extremos de la cruz son las fases principales de la luna. Trazando las bisectrices de los ángulos rectos, el círculo queda dividido en cuatro sectores circulares, dentro de los cuales el doble trazado de la cruz determina siete espacios. Esos siete espacios corresponden a los siete días de la semana.
Cuatro sectores circulares iguales determinan un mes lunar de veintiocho días. El año lunar resulta multiplicando esos veintiocho días por trece, múltiplo que se obtiene por la adición de los doce extremos de la cruz lunada, más el círculo central. De este modo se obtienen 364 días, a los que hay que agregar la unidad del punto central para obtener los 365 días del año solar.
Para el mapuche, su arte chamán procede de la Luna, pues es el astro que preside la fertilidad de la tierra, el nacimiento de los seres humanos, determina el sexo, impulsa la procreación animal, da vida, bienestar, salud y buena fortuna. En el parche del kultrun se representa este calendario.
Es el universo, el cielo, el territorio donde habitan los antepasados y adonde llegaran quienes no transgredan las leyes y el orden natural de las cosas convirtiéndonse en halcones o cóndores del Sol.
    

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s