Aquiles Nazoa – Venezuela

                          EXALTACIÓN DEL PERRO CALLEJERO

                            Ruin perro callejero,
                          perro municipal, perro sin amo,
que al sol o al aguacero
transitas como un gamo
trocado por la sarna en cachicamo.

Admiro tu entereza
de perro orgulloso que no cambia su destino
de modesta pobreza
por el perro fino,
casero, impersonal y femenino.

Cuya vida sin gloria
ni desgracia, transcurre entre la holgura,
ignorando la euforia
que encierra la aventura
de hallar de pronto un hueso en la basura.

Que si bien se mantiene
igual que un viejo lord de noble cuna,
siempre gordo, no tiene
como tú la fortuna
de dialogar de noche con la luna.

Mientras a él las mujeres
le ponen cintas, límpianle los mocos,
tú, vagabundo, eres
-privilegio de pocos-
amigo de los niños y los locos.

Y en tanto él divierte
-Estúpido bufón- a las visitas,
a ti da gusto verte
con qué gracia ejercitas
tus dotes de Don Juan con las perritas…

Can corriente y maloliente,
nombre nadie te dio, ni eres de casta;
mas tú seguramente
dirás iconoclasta:
-Soy simplemente perro, y eso basta.

La ciudadana escena
cruzas tras tu dietético recurso,
libre de la cadena
del perro de concurso
que ladra como haciendo algún discurso.

Y aunque venga un tranvía,
qué diablos, tú atraviesas la calzada
con la filosofía
riente y desenfrenada
del que al todo perder, no pierde nada.


AMOR, CUANDO YO MUERA…

Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda,
ni llores sacudiéndote como quien estornuda,
ni sufras  “pataletas” que al vecino alarmen
ni para prevenirlas compres gotas del Carmen.

No te sientes al lado de mi cajón mortuorio
usando a tus cuñadas como reclinatorio;
y cuando alguien, amada, se acerque a darte el pésame,
no te le abras de brazos en actitud de ¡Bésame!

Hazte, amada, la sorda cuando algún güelefrito
dictamine, observándote, que he quedado igualito.
Y hazte la que no oye ni comprende ni mira
cuando alguno comente que parece mentira.

Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda:
Yo quiero ser un muerto como los de Neruda;
y, por tanto, amada, no te enlutes ni llores:
¡Eso es para los muertos estilo Julio Flórez!

No se te ocurra, amada, formar la gran  “llorona”
cada vez que te anuncien que llegó una corona;
pero tampoco vayas a salir de indiscreta
a curiosear el nombre que tiene la tarjeta.

No me grites, amada, que te lleve conmigo
y que sin mi te quedas como en  “Tomo y Obligo”,
ni vayas a ponerte, con la voz desgarrada,
a divulgar detalles de mi vida privada.

Amor, cuando yo muera no hagas lo que hacen todas;
no copies sus estilos, no repitas sus modas:
Que aunque en nieblas de olvido quede mi nombre extinto,
¡Sepa al menos el mundo que fui un muerto distinto!

Aquiles Nazoa 
Nació en Caracas, Venezuela, el 17 de mayo de 1920. fue escritor, periodista, poeta y humorista. Sus padres Rafael Nazoa y Micaela González y su hermano el también poeta Aníbal Nazoa. En su obra se expresan los valores de la cultura popular venezolana.
Estudió en la Escuela Federal Zamora hoy conocida como Escuela 19 de abril de la Parroquia San Juan. Pasó mucho tiempo en la calles de su parroquia y solía permanecer largo tiempo pensando en la Plaza Capuchinos.
Luego de ejercer varios oficios comenzó a trabajar en el diario El Universal como empaquetador. Después fue corrector de pruebas y paralelamente empezó a estudiar francés e inglés, lo que le permitió ser guía de turistas en el Museo de Bellas Artes. Fue corresponsal de El Universal en Puerto Cabello. Estuvo bajo arresto en 1940 por “difamación e injuria” al criticar a las autoridades del Municipio. Trabajó en Radio Tropical, tuvo una columna en El Universal titulada “Punta de lanza”, y fue reportero del diario Últimas Noticias. Colaboró en el semanario El Morrocoy Azul y en el diario El Nacional, fue director del Verbo Democrático publicación de Puerto Cabello; fundó órganos jocosos como “La Pava Macha”, “El Tocador de Señoras” y otros más. Escribió para la revista Sábado de Colombia y vivió un año en Cuba donde fue director de “Zig-Zag”. En 1945, asumió la dirección de la revista Fantoches. En 1956 fue expulsado del país por el régimen de Marcos Pérez Jiménez, pero regresó en 1958.
Un poema suyo, “Polo Doliente” fue musicalizado por José Seves del grupo chileno “Inti Illimani”. Otra obra suya, titulada “Importancia y Protección de la ñema de Colón” fue convertido en ópera bajo el título “Los Martirios de Colón” por el Maestro Federico Ruiz.
En 1976 Xulio Formoso grabó el álbum Levántate Rosalía basado en los poemas de uno de sus libros que a su vez ha pasado a ser una de las publicaciones más populares de Venezuela: “Humor y amor”. Es el único disco dedicado enteramente a su obra poética.
Obtuvo el Premio Nacional de Periodismo en la especialidad de escritores humorísticos y costumbristas en 1948. También recibió en 1967 el Premio Municipal de Literatura del Distrito Federal, Premio al mejor libro publicado.
Falleció el 25 de abril de 1976.

Gracias a: @almendramostaza
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s